Domingo 1 de Marzo de 2026

01/03/2026

De “E.T.” a “El Rey León”: el arte de John Alvin, en una venta histórica

Fuente: telam

Con piezas icónicas de clásicos como “Star Wars” y “Blade Runner”, el archivo del más icónico creador de carteles de cine busca nuevo dueño

>El archivo completo de arte original de John Alvin busca comprador y podría alcanzar una suma histórica para el mercado de memorabilia cinematográfica. Tras custodiar durante años un patrimonio creativo de más de mil piezas entre bocetos, carteles y materiales de trabajo, la viuda y colaboradora del artista, Andrea Alvin, confirmó que la colección será puesta a la venta en bloque, en un contexto de auge internacional del arte fantástico y de objetos vinculados al cine, que genera precios récord.

Leslie Combemale, gestora de la colección, subrayó la importancia de evitar su fragmentación para conservar “una historia completa, desde el inicio hasta el final”. El archivo, catalogado bajo estándares museográficos, convoca a instituciones y coleccionistas privados a competir, con una puja estimada en la franja baja de las ocho cifras en dólares, según Combemale.

El récord de subasta previo de Alvin alcanza los USD 394.000 por la ilustración original de E.T., adjudicada en 2016 en Heritage Auctions. Obras ligadas a títulos como Blade Runner, Star Wars y Willow superan habitualmente los cinco dígitos. Además, el mercado de arte fantástico viene de batir marcas: en 2023, una pintura de Frank Frazetta logró USD 13,5 millones y el original del póster de Star Wars: A New Hope de Tom Jung sumó USD 3,8 millones.

La transacción coincide con el reconocimiento creciente de la ilustración fílmica en grandes museos, como el próximo Lucas Museum of Narrative Art, que ya suma obras de John Alvin en su acervo.

Nacido en 1948 en Hyannis, Massachusetts, John Alvin estudió en el Art Center College of Design de Los Ángeles y debutó en el cine con la campaña de Blazing Saddles (1974) de Mel Brooks, en la que ya destacaba su caligrafía manual y dinamismo compositivo. Luego, orientó su carrera a proyectos legendarios sin pausa: El joven Frankenstein, High Anxiety y, a partir de 1982, el arte clave de E.T., una síntesis visual inspirada en La creación de Adán de Miguel Ángel, cuyo niño corresponde a su hija.

El propio proceso dio lugar al término “Alvin-izar”: la habilidad de envolver a los sujetos en un resplandor casi etéreo, un efecto inspirado en el cine de Steven Spielberg. Andrea Alvin relató: “Le encantaban sus películas. La luz que entra por debajo de la puerta en Encuentros cercanos del tercer tipo influyó muchísimo en él. él lo llamaba ‘luz pesada’. Decía: ‘Quiero crear eso’. Y lo logró”.

El inicio del siglo XXI supuso una transformación abrupta. Las herramientas digitales desplazaron la autoría manual del póster cinematográfico y pusieron en riesgo la tradición pictórica de nombres como Alvin. Su método incluía tormentas de ideas, múltiples bocetos, consultas frecuentes y la pintura de originales en gran formato —exigida por la técnica de impresión vigente—; incluso la rotulación de títulos podía realizarse a mano.

En términos técnicos, “Alvin-izar” implicaba destreza extrema con el aerógrafo. Aunque la práctica habitual consideraba el uso de “friskets” o máscaras de corte, Alvin prefería evitarlos, aplicando el color en capas finas, como acuarelas. Andrea Alvin recordó: “Por eso lograba esos colores que volvían locos a los impresores”.

El archivo de Alvin representa un estilo en retirada, desplazado por algoritmos, la demanda de mercados extranjeros y fórmulas repetidas. Su fascinación por el cine se plasma incluso en pruebas y composiciones inéditas, hoy registradas como testimonios de una época y de un oficio al borde de la extinción.

Imágenes: John Alvin Estate

Fuente: telam

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